Interrumpimos el blog para ofrecerles un boletín informativo de última hora. El Vaticano, tras la fuerte presión popular sufrida, ha admitido, finalmente, la autenticidad del manuscrito sustraído de sus archivos secretos semanas atrás. Mucho se ha especulado durante estos últimos días sobre la autoría del mismo y hoy, finalmente, podemos confirmar que sí, que se trata de un escrito redactado por el mismísimo Jesucristo. La frase “cuando sudo soy absurdo”, traducida del hebreo hizo temblar los cimientos de nuestra civilización cuando salió a la luz. A día de hoy podemos decir ya, sin temor a equivocarnos, que dichos cimientos han terminado por derrumbarse haciéndonos, con ellos, sabedores que todos y cada uno de nosotros estamos condenados a arder en el abrasador infierno.
Por supuesto, muchos analistas coinciden en que, este terrible hallazgo va a suponer un cambio demográfico de dimensiones bíblicas.
Las mujeres del mundo, por supuesto, ya han elaborado un comunicado avisando que no piensan parir nunca más, puesto que esto conlleva un sudor desmesurado y muchas personas – sobre todo, aquellas pertenecientes a climas tropicales -, en un intento de redención, están haciendo las maletas para mudarse al polo norte donde la posibilidad de sudoración es mucho más baja.
Por supuesto, los grupos satánicos han trasladado su culto a gimnasios con sauna incorporada y los principales representantes de la conferencia episcopal han contratado los servicios de los mejores maquilladores de Hollywood a fin de ocultar los brillos de sudor ante las cámaras.
Por el momento, los islámicos, los judíos y los miembros de otras religiones minoritarias, mantienen la calma. Y ahora, les dejamos que sigan con la siguiente página. Buenos/as días tardes noches.
viernes, 12 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)